Preceptos
Los cinco preceptos
1. No matar; más bien proteger la vida y el medio ambiente.
2. No robar; más bien ser generosos.
3. No practicar una sexualidad dañina; más bien cultivar el amor, la fidelidad y el recato. (En los días uposatha implica ayuno sexual.)
4. No mentir; más bien hablar con verdad en busca de la armonía.
5. No intoxicarse con alcohol u otras sustancias; más bien cultivar la lucidez y cuidar la salud de nuestro cuerpo-y-mente.
Los ocho preceptos para los días uposatha
Además de los cinco preceptos básicos, existen tres preceptos adicionales para los llamados días uposatha de observancia especial: luna nueva, cuarto creciente, luna llena y cuarto menguante. Aunque tradicionalmente estos preceptos se reservaban para los días uposatha porque el budismo tradicional ha entendido —y sigue entendiendo en gran medida— que los laicos no se toman la práctica en serio ni pueden aspirar al despertar, en Zen Oviedo rechazamos explícitamente el modelo monástico y animamos a todo el mundo a practicar los tres preceptos adicionales a diario, porque constituyen la base necesaria para construir una buena vida, reservando la abstinencia sexual y el ayuno dietético obligatorios para los días uposatha. Los tres preceptos adicionales son:
6. No comer a deshora ni por impulso; más bien compartir las comidas con nuestra pareja o familia, con consciencia y gratitud. (En los días uposatha implica ayuno después del mediodía solar; el resto de días, este ayuno es opcional.)
7. No escuchar música mundana ni participar en otros entretenimientos tóxicos, tampoco usar maquillaje ni adornos; más bien cultivar la atención cuidadosa y vestir con recato.
8. No llevar una vida de lujo o comodidad excesiva; más bien vivir de manera simple, con pocos deseos.
La importancia de los preceptos
La práctica de los preceptos es la práctica del mindfulness (atención plena) correcto. Si no practicamos los preceptos, no estamos practicando mindfulness. Conozco a algunos estudiantes zen que piensan que pueden practicar meditación sin practicar los preceptos, pero no es correcto. El corazón de la meditación budista es la práctica de mindfulness, y mindfulness es la práctica de los preceptos. No podéis meditar sin practicar los preceptos.
~ Thich Nhat Hanh (1926–2022), monje zen vietnamita, uno de los maestros zen más importantes del mundo en nuestro tiempo
Última revisión: 27 de enero de 2026